Las empresas de cobro a morosos y sus disfraces


El disfraz es a los profesionales que trabajan en una empresa de cobro a morosos lo que el mono de trabajo es a un albañil. Es una de sus más características y llamativas herramientas de trabajo para llevar al deudor recalcitrante a saldar su deuda. Sirve para ejercer presión sobre éste haciendo que todo su entorno sepa que estamos ante una persona que no cumple con sus deudas. Este método suele emplearse en caso de morosos recalcitrantes que no responden al diálogo amistoso.

Más allá del aspecto cómico que los trabajadores pueden tener cuando  enfundan sus uniformes de trabajo, el lado incongruente y llamativo de  los mismos es clave para llevar al deudor a saldar sus deudas antes de que todo su entorno esté al corriente de su situación financiera. No obstante, algunas asociaciones que colaboran en pro de los derechos  de los ciudadanos y los propios "perjudicados" con este sistema de cobro señalan que este modo de trabajo puede  mermar el derecho a la privacidad y al honor de los deudores, que ven  cómo su situación monetaria, y por ende sus vidas, es llevada al  dominio público pues cualquiera puede saber que la persona  "perseguida" por un profesional disfrazado tiene una deuda pendiente.  Y es que todas las personas tienen derecho a que se respecte su vida  privada. Sin ir más lejos, al contrario de lo que ocurre en España, en otros  países europeos esta práctica está prohibida pues es considerada una  vulneración de los derechos a la intimidad de cualquier ciudadano.

Entre los disfraces más populares y característicos de cada empresa  dedicada al cobro de impagados, podemos destacar por ejemplo el  atuendo del payaso cobrador, el del torero en el Torero del moroso,  así como el del cobrador escocés o el de la pantera rosa, además de  muchos otros que hacen que cobrar una deuda parezca un carnaval sin tintes festivos.

En cualquier caso, el contratante siempre puede recurrir a otras  empresas de cobro que utilizan métodos más discretos y en las que el  vistoso atuendo no forma parte de éstos.