El diálogo como método eficaz para cobrar una deuda


En el momento de cobrar una deuda, el diálogo con el deudor, siempre que sea posible de forma amistosa y sin recurrir –al menos en un primero momento– a la vía legal, resulta fundamental para que la labor del cobrador sea un éxito.

Cuando pensamos en cobrar a un moroso a través de las llamadas empresas de cobro como El Cobrador del Frac, El Monasterio del Cobro o El Payaso Cobrador, muchos pensamos en los típicos "acosadores" vestidos con atuendos llamativos y muchas veces ridículos para llamar la atención sobre el moroso al que se sigue como método para ejercer presión sobre él. Aún así, detrás de estos estrafalarios ropajes (entre los más famosos los trajes chaqueta de los empleados de El Cobrador del Frac), las personas que trabajan en este tipo de empresas suelen ser profesionales que se convierten en auténticos detectives para, como primer paso en su cometido, conocer las costumbres y "puntos débiles" del deudor antes de entablar un diálogo que sea lo más amistoso y productivo con él.

La información que se puede llegar a tener de un deudor es uno de los secretos para conseguir hacer que salde su deuda, pues nos descubre un poco más cuales son las "motivaciones" que pueden mover al mal pagador y cuales son sus intereses.

Con esta información en mano, un primer acercamiento amistoso, de manera extrajudicial, se vuelve posible para intentar acercar posturas con el deudor mediante el diálogo, intentando en la medida de lo posible hacer que reconozca su deuda y que se comprometa a realizar el pago en un plazo determinado. Éste sería uno de los primeros pasos del método "extraoficial" de hacer pagar al moroso y muchos prefieren esta vía pues suele ser la menos compleja y costosa para ambas partes.

Sin embargo, si ésta no da ningún resultado, se puede recurrir a la vía legal, aunque ésta suele ser más larga y onerosa.

Aunque cualquier trámite para lograr cobrar una deuda ante una persona que no quiere hacerlo suele ser largo y muchas veces complicado, muchos de los profesionales que trabajan en este sector de cobro a morosos coinciden en decir que, con buenas dosis de perseverancia, paciencia, empatía y capacidad de diálogo, cualquier deuda puede ser cobrada.